Soluciones fáciles y prácticas para autónomos · Lectura: 4 minutos
"Un cliente me dijo una vez que antes de llamarme miró mis fotos en Instagram. Me dijo que se notaba que hacía buen trabajo porque las fotos se veían cuidadas. Yo las había hecho con el móvil. Pero las había hecho bien."
Una foto mala de un trabajo bueno hace daño. Una foto buena de un trabajo mediocre vende más de lo que debería. Así funciona el mundo visual en el que vivimos. Y la buena noticia es que hacer fotos decentes con el móvil no tiene ningún misterio — solo hay que evitar los errores que casi todo el mundo comete.
Fotografiar con poco luz o con luz artificial amarilla. Es el error más común y el que más estropea una foto. La luz de una bombilla de techo da tonos amarillos que hacen que todo parezca viejo y sucio.
Fotografía siempre con luz natural si puedes. Abre las persianas, acerca el trabajo a una ventana. Si no hay luz natural, usa la linterna del móvil apuntando al techo, no directamente al objeto — eso difumina la luz y queda mucho mejor.
Demasiado desorden alrededor. Fotografías la instalación terminada pero en el fondo hay cables sueltos, herramientas tiradas o una bolsa de basura. El cliente no ve el trabajo — ve el desorden.
Antes de hacer la foto, dedica 60 segundos a ordenar lo que va a salir en el encuadre. No tienes que limpiar toda la habitación — solo lo que va a aparecer en la foto. Ese minuto hace una diferencia enorme.
La foto está torcida. Parece una tontería pero genera una sensación de descuido inconsciente en quien la mira. Si la foto está torcida, el trabajo también parece descuidado.
Activa la cuadrícula en la cámara del móvil (en ajustes de cámara). Esas líneas guía hacen que encuadrar recto sea automático. Y si la foto ya está hecha y torcida, cualquier editor básico la endereza en dos segundos.
Zoom digital en lugar de acercarte físicamente. El zoom del móvil pierde calidad. La foto queda pixelada y borrosa.
Mueve los pies. Acércate tú, no uses el zoom. Si necesitas un plano general y uno de detalle, haz dos fotos desde distancias distintas. Siempre queda mejor.
No editar nada. Las fotos del móvil sin editar suelen tener el contraste demasiado bajo y los colores apagados.
Dos minutos de edición básica cambian completamente el resultado. No hace falta saber de edición ni pagar nada.
No necesitas una cámara profesional. No necesitas contratar a un fotógrafo. Necesitas un poco de luz, un encuadre limpio y dos minutos de edición. Con eso, las fotos de tu trabajo pueden generar confianza antes de que el cliente haya marcado tu número.
Comparamos las mejores herramientas para crear propuestas y documentos profesionales — cuál ahorra más tiempo, cuál queda mejor y cuál recomiendo según tu tipo de negocio.
Hasta la semana que viene,
El equipo de IA para Boomers
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